18 de noviembre de 2013

BINGO!



La revista Bocas del periódico el Tiempo tituló: Óscar Murillo, el artista de los 391.475 dólares, dejando bien en claro que la magnitud de la cifra es lo que inmediatamente lo consagra. http://www.eltiempo.com/gente/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13080127.html

Un jóven pintor afro-colombiano, desconocido y de orígen humilde, logró en 15 días más cubrimiento mediático que cualquier otro artista colombiano que se tenga memoria. La singularidad del evento sacó a la luz del debate fricciones que no siempre encuentran ocasión de manifestarse. Unos, más entusiastas que otros, lo asumieron como el triunfo del artista marginado y genérico, y lo celebraron eufóricamente como se celebra el triunfo de un deportista, el héroe de barrio. Mientras que otros, menos automáticamente patriotas, miramos las pinturas detrás de la cifra y atribuimos la explosión repentina de su éxito a manipulaciones del mercado. Que si el valor comercial corresponde al mérito artístico? Que si la obra es buena o mala? Que cuál fue la jugada? Cómo saberlo.

'Él ha tenido la ascensión más veloz para su edad que cualquier otro artista que haya visto en los últimos 25 años', dijo Kenny Schachter, dealer, curador y escritor con base en Londres.

En Business is business: especulación y mercado en la obra de Óscar Murillo (2013/06/27), Halim Badawi comenta la cifra y las circunstancias que dispararon 34 reacciones de todo calibre en esferapública, sitio online bogotano donde se discute de arte:

...El pasado 26 de junio, la casa de subastas Christie’s (sede Londres) vendió en subasta una obra del artista colombiano Óscar Murillo por la suma de 391.475 dólares ó 756 millones de pesos. Con este mágico ejercicio de mercadotecnia, Murillo, de tan solo 28 años, se convirtió en uno de los cinco artistas más costosos del arte colombiano, superando a Alejandro Obregón, Andrés de Santa María y Alipio Jaramillo, y ubicando el precio de una de sus obras al mismo nivel de Fernando Botero y Doris Salcedo, artistas de reconocida trayectoria. ...Entonces ¿Quién es Óscar Murillo? ¿Cómo ocurrió un evento comercial de tal magnitud? ¿Es sostenible? ...Para todos, el nuevo protagonista será un perfecto desconocido, un personaje milagroso que parece repetir precariamente, a punta de salón de belleza y maquillaje, el comercialmente exitoso mito trágico del artista moderno [aludiendo a Basquiat], quien fue, durante la década de 1980, la figura arquetípica del heroinómano atormentado, del incomprendido artista de buhardilla, pobre, latino y negro, procedente de los extramuros de la Gran Manzana.
http://esferapublica.org/nfblog/business-is-business-especulacion-y-mercado-en-la-obra-de-oscar-murillo/

Juan David Torres Duarte en El pintoresco caso de Oscar Murillo (2013/07/27), ofrece su versión del 'mito trágico':

...un moreno alto, robusto, de cara seria ...El artista maldito ...nació en 1986 y a los 10 años se trasladó a Londres, donde sus padres y él laboraron como trabajadores de limpieza. A menos que se esté interesado en la apreciación plástica de su obra, lo que más llama la atención sobre Murillo son las galerías que han promocionado su obra. ...Murillo es comparado, de manera constante, con el artista Jean-Michel Basquiat —El Tiempo lo llamó “el Basquiat colombiano”. 

De ahí el tema candente pasó a manos del artista indignado y el crítico entusiasta (bastante más tolerante). Soho, revista de farándula, enfrentó las dos posiciones:

Nadín Ospina, Yo acuso a Óscar Murillo –Señores del Jurado: El fenómeno comercial del artista colombiano Óscar Murillo nos recuerda la declaración crítica de que “el arte es la vida sexual del dinero.” [se refiere a Peter Schjeldhal] ...Como estoy muy lejos de creer en el mundo rutilante y banal de las subastas y no me trasnocha el universo mercantilista de las cifras, voy a intentar dar una mirada de artista a la obra misma de Murillo. ...La pintura de Murillo es un intento de representación expresiva con un fondo que recuerda el informalismo de posguerra y algunas obras del gigante Cy Twombly. ...los textos y caligrafías de Basquiat hacían alusión a un lenguaje urbano marginal y tenían una potencia poética rebelde y ácida. La obra de Murillo es solo un balbuceo, pero probablemente esta anodina palabra escrita en español [Pasteles] tenga a los críticos contemporáneos devanándose los sesos para descubrir el misterioso mensaje oculto. Murillo no es innovador, no es magistral ni deslumbrante en su técnica, y de su obra insustancial se puede escribir cualquier cosa por encargo, ya que su identidad es tan débil que le cuadra cualquier fórmula.
http://www.soho.com.co/opinion/articulo/yo-acuso-oscar-murillo-por-nadin-ospina/32966

Y Eduardo Serrano, Yo defiendo a Óscar Murillo –Señores del Jurado: La obra de Óscar Murillo ha sido fuertemente criticada por algunos artistas colombianos, sin que jamás se haya presentado en el país, lo que no deja de resultar insólito. ...Por lo que he podido ver a través de reproducciones, la pintura de Murillo se inscribe en la tendencia urbana, grafitera, de buena parte del arte contemporáneo, y por su variedad formal y técnica patentiza una gran libertad. Su combinación de líneas, manchas, huellas y palabras ha redundado en un lenguaje pictórico que galeristas y coleccionistas han encontrado atrayente y vigoroso, y el cual, como es propio del arte contemporáneo, se halla más interesado en transmitir ideas y suscitar pensamientos que en provocar placer estético o inducir a la contemplación. ...Según declaraciones del artista, en sus obras se incluyen alusiones a su infancia en el Valle del Cauca y, por lo tanto, a su identidad, y de ahí, tal vez, que muchos de los escritos de sus lienzos se mantengan en español, que puedan relacionarse con su región natal (maíz, tamales, pasteles) y que generalmente se refieran a alimentos y, por extensión, al hambre (pan, chorizo, pollo), lo que permite adjudicarles algún tipo de argumentación social.
http://www.soho.com.co/opinion/articulo/yo-defiendo-oscar-murillo-por-eduardo-serrano/32967

O como ironiza Lucas Ospina en Oscar Murillo, la novelita mercantil (2014/06/07):

... No hay que olvidar que la obra del Maestro Murillo es una crítica a la pintura, al éxito, a la identidad, al turismo social de los ricos, al mercantilismo, al coleccionismo, a los 12 empleados de relaciones públicas que trabajan para Zwirner, a la explotación de los trabajadores vallecaucanos por parte de la industria azucarera (y al exilio de algunos sindicalistas en el Reino Unido), al racismo (los Chocmelos son negros por fuera pero blancos por dentro), a la "comunidad del arte" (una idea que el Maestro Murillo calificó en la Revista Bomb de "pura mierda"), a la logorrea y a toda la historia del arte. Así de amplio es el espectro de esta obra, a fin de cuentas, su arte es vida: es todo ... y es nada. http://www.revistaarcadia.com/opinion/columnas/articulo/la-novelita-mercantil-de-oscar-murillo/37347

En Tapen, tapen: Mitos y ficciones del mercado del arte (2013/09/16), el segundo artículo de Badawi sintetiza el ambiente:

A decir verdad, en el arte casi todos prefieren lo inefable, el lugar común de los bienpensantes, quienes ante las anteriores preguntas seguramente contestarían: “No ¡Mejor disfrutemos el arte!”, “¡Sintamos sus chispazos de vida y color!”, “¡Apoyemos al artista!”, “¡Compremos su obra!”, “¡Envidiosos!”, “¡Apátridas!”, “¡Que viva Colombia!”. En otro contexto, los mismos afirmarían: “¿Fabricato?”, “¿Interbolsa?”, “¿Río Paila/Colombina?”, “No ¡Mejor deje así!”, “¡Tapen, tapen!”.

Ante la recepción suspicaz que corresponde por definición a la crítica y a las 'miradas de artista', el público profano que no sabe de eso, ni tampoco le interesa, reviró indignado ante tanta cizaña y acusó a los más informados de física envidia. Eso sí, sin atreverse a hablar de la obra 'como tal', pues eso del arte es bien complicado.

El éxito, en todo caso, fue inmediato. Lo normal había sido que el artista accediera al reconocimiento a través de un proceso gradual, pero ahora, ya sabemos, se comienza por el final saltando cual liebre sobre las instancias que lo verifican pasando velozmente de revolucionarios a winners.



La pintura de los US$391.475 dólares


Untitled (Pasteles), 2011. Gloss paint, enamel, oil and dirt on canvas in artist's frame (185 x 251.2cm)

Curioso que la pintura Sin título que rompió todos los records tenga tan poca presencia en la red cuando los artículos sobre la transacción comercial proliferan. La búsqueda en google arroja apenas una imagen de 340 x 252 que impide mirarla en detalle, por lo que hay que buscarla en la página de Christie's (SALE 1135).
http://www.christies.com/lotfinder/paintings/oscar-murillo-untitled-5700182-details.aspx

Lo que aparece es un lienzo de algodón trajinado y doblado en seis partes que se sostiene por los bordes con once remaches plateados. En la parte de los 4 cuadrados, el fondo aparece cubierto con un garabato de trazos enérgicos en bolígrafo azul oscuro y negro reforzado por tres círculos. A la derecha, sobre dos rectángulos verticales, se ven garabatos grises muy tenues. Si nos atenemos al texto que identifica la pintura pero que no llega a nombrarla, se entiende que la palabra Pasteles, trazada en color rosa-viejo sobre un fondo blanco translúcido, aparece duplicada levemente en la parte de arriba, en espejo, como si hubiera doblado la tela sobre sí misma. El que las dos últimas letras (es) no aparezcan reflejadas sugiere que fueron agregadas al final, una vez definido el formato.

En la página de Christie's, acompañando la imagen, citan al mismo Murillo: 

Mi estudio es un nicho de polvo y mugre, de polución. Yo no limpio nada al final de cada proceso. Todo es a propósito; es un proceso contínuo, una máquina de la cual yo soy el catalizador. Las cosas se mueven por todos lados, las piso, y dejo que se contaminen. No se trata de dejar trazos, es dejar que las cosas maduren por sí solas –como madurando queso o dejando que una carne se cocine, cogen más sabor. Así es más o menos cómo estas pinturas están hechas. http://bombsite.com/articles/6921

Cómo ir entonces más allá del 'balbuceo precario para descubrir el misterioso mensaje oculto' ? Serendipity. Si uno teclea 'Pasteles Murillo', el resultado revela un artista homónimo, Bartolomé Esteban Murillo, popularísimo pintor del barroco español autor de Niños comiendo pasteles (1670-75), pintura emblemática que logró acceder al estatus de estampilla. La sincronicidad del encuentro (según Jung 'la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera acausal') enfrenta el mismo asunto pero en contextos históricos diferentes. Caprichoso? Yo diría más bien pertinente, en el lenguaje subliminal y poético que conecta las imágenes el azar termina por poner al descubierto conexiones que un historiador pasaría por alto obedeciendo al simple rigor académico.

Una vez más Murillo vuelve a destacar como pintor de gestos y actitudes, centrándose aquí en la alegría sonriente del pequeño que mira como su compañero se lleva el pastel a la boca, acción que también contempla el perrillo que les acompaña. El naturalismo que define toda la composición se manifiesta con mayor fuerza en el cesto de frutas y el pan que aparecen en primer plano, una muestra más de cómo los pequeños consiguen sus alimentos a pesar de sus ropajes raídos y sus pies descalzos. http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/10624.htm

Una demostración de los avatares formales, ya que no temáticos, de la historia del arte, que enfrenta dos modos pictóricos diferentes cuando el 'contenido', la reverberación de la palabra Pasteles, es el mismo –no es sino recordar la inclemente respuesta (verdadera o falsa) de María Antonieta de Austria, esposa de Luis XVI, Si no tienen pan, que coman pasteles, cuando preguntó porqué el pueblo protestaba y le contestaron que porque no tenían trigo ni harina para hacerlo.

La pintura de Bartolomé Esteban, el de las vírgenes dulces y 'láminas' religiosas, tiene mucho de ilustrativo, son prototipos. La pintura de Óscar no es más que un graffiti pobre sobre un muro que podría servir de fondo urbano al par de gamincitos españoles garabateando consignas como asteriscos de una lista de mercado que sólo entendemos los latinos: pasteles, mango, chorizo, tomates, maiz, fritanga, yuca; o a veces yuka (UK: United Kingdom). Lo que nos hace mirar la canasta del pic-nic y al bodegón como género; tan lapidario y escueto en Óscar Murillo como místicos son los Zurbaranes o los Sánchez Cotán, para citar sólo un par de ejemplos ibéricos. La metáfora alimenticia sobreviviendo a 339 años de mutaciones pictóricas.

Las pinturas suceden en el estudio donde tengo mi propio sistema, aunque puede haber un residuo físico de performance en ellas. Me gusta cortar el lienzo en diferentes secciones, trabajar en ellos individualmente, doblarlos y simplemente dejarlos ahí por meses. Yo no trabajo en una pintura con el propósito de terminarla o tener una pintura completa al final del proceso. La idea es lograr producir todo el material que se pueda, y varios materiales pasan por diferentes procesos. En muchas partes aparece esa marca que hago con una escoba y pintura al óleo. Hago una cantidad de esos lienzos, los doblo por mitades, y los pongo en el suelo. http://bombmagazine.org/article/6921/oscar-murillo

Es evidente que sus pinturas, a pesar del sistema que las genera, son más bien flojas. Murillo no 'discrimina' porque más que buscar resultados (la Obra) lo que le interesa registrar son procesos: no ya la imagen pictórica y el compromiso cualitativo que supone, sino la actividad que refiere. Como si su énfasis en evidenciar procesos –recurso que subyace en buena parte del arte contemporáneo– no fuera otra cosa que la postergación permanente, la procrastinación temerosa del acto creativo ejecutado en primera persona. Hacer sin tener que pensar, la parte difícil.

Algunas se salvan gracias a la escala, al tamaño que imponen, a la propiedad gestual que asume el trazo enérgico. Lo que interesa, más bien, es el procedimiento azaroso que las genera, el ir manchando y ensuciando la telas dispersas sin enfocar la atención en ninguna y luego coser los fragmentos inertes en un collage abstracto, como de colcha de retazos. La imagen final recompuesta a partir de unidades dislocadas, como sucede con las palabras y letras. Ingenioso pero exiguo, al momento de verificar la consistencia final de sus formulaciones.

Jasper Johns, Fool's House, 1962
La escoba, el trapo, el rastro, las marcas del tarro... Aunque parezca atrevido compararlo, el procedimiento descrito por Murillo recuerda a Jasper Johns en la literalidad del proceso, en la manera directa de registrar al mismo tiempo la factura y la memoria que la alimenta. Así como el recurso de la imagen duplicada, en espejo, como en la serie de Corpse and Mirror (1974-75) y otras pinturas de Johns con hachuras o rayas aludiendo al tema clásico de la mujer y el espejo, a la virtualidad de la imagen traducida en reflejo. Tal y como hace Murillo con la palabra Pasteles, o Yoga, 'para obtener un 'patrón', según dice, o tal vez un rorschach sugestivo para compensar la simpleza del léxico.

Lo que evidencia su elementalidad o sencillez –según se prefiera–, ese look como de guardería que permea la totalidad de su obra. La 'fisicalidad' ineludible del acto pictórico que tanto le interesa a Murillo (an everyday activity) como declaración autoreferencial del proceso, cargada de planteamientos sociales e ideas pictóricas, pero de otro calibre.

Una actitud ante el lienzo –guardadas proporciones– que venía anticipada en la caricatura que le hicieran a J. M. W. Turner en el siglo XIX, comentando la particular brusquedad de sus pinceladas atmosféricas.


Art Flipping, el arte en la era del internet


Como el agua, como el gas, como la corriente eléctrica vienen de lejos a nuestras viviendas respondiendo a nuestras necesidades mediante un esfuerzo casi nulo, así seremos alimentados de imágenes visuales o auditivas, que nacen y desaparecen al menor gesto, casi a una señal.

–Paul Valéry, La conquista de la ubicuidad, 1934.

La anticipación de Valéry, 50 años antes del internet, coincide con el creciente interés por los archivos de imágenes. Otto Bettmann en 1935 (el mismo año de La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica –Benjamin), huyendo de Alemania hacia Nueva York ante la inminente persecusión a los judíos, logra pasar la frontera con dos grandes baúles llenos de 12.000 fotografías, dibujos, grabados y reproducciones artísticas ante los guardias que lo miran con algo de sorna. El legendario Archivo Bettmann que llegaría a tener más de 17 millones de imágenes y que, según sus palabras, marcaría 'el principio de la era visual' y un nuevo negocio, la reproducción de imágenes digitales a partir de sus matrices originales.

El resto es historia reciente. Corbis Corporation, 'proveedor de soluciones visuales' creada por Bill Gates en 1989, adquiere por US$6 millones el Archivo Bettmann en 1995, para ese entonces enriquecido por otras colecciones, como contraparte estratégica de Microsoft y sus servicios online: millones de imágenes licenciadas y protegidas con copyright. Tesoro que transladaría a una antigua mina a 67 metros de profundidad en la Iron Mountain National Underground Facility, en Pensilvania: 10.000 m2 a temperatura sub-zero, -20 grados centígrados y humedad controlada, donde las copias (infinitas), una vez digitalizadas, se venden urbi et orbi a todo lo largo y ancho del planeta. 

Negocio que entendió perfectamente la familia Getty desde 1995 (los mismos del petróleo) con Getty Images Communications: Los líderes mundiales creadores y distribuidores de imágenes estáticas, películas y productos multimedia ...Sirviendo las necesidades de artistas fotógrafos, ...absorbiendo más de la mitad del mercado mundial de la industria comercial de los media. Como queda demostrado con su adquisición en el 2007 de MediaVast, su mayor competidor. Compañía co-fundada por Stefan Simchovitz antes de que demostrara sus habilidades como dealer o strategic adviser en lo que se ha dado en llamar el Flip Art, o el mercado del arte viral. El principal 'benefactor' de Oscar Murillo, después de la residencia en la Rubell Family Collection (2012) que lo proyectaría internacionalmente.

'Hay una tremenda cantidad de especulación en el mercado ahora mismo, particularmente por los artistas emergentes,' dice Todd Levin, director del Levin Art Group con sede en Nueva York, ...'Es más feroz de lo que se haya visto nunca. ...El Art fliping llega al tope cuando los coleccionistas cazan obras de artistas emergentes con la intención de revenderlos rápidamente, ...Piezas de artistas alrededor de los veinticinco como Oscar Murillo y Lucien Smith han subido más de 3.000 por ciento en los últimos dos años.' ...Simchowitz dice que un cuadro puede cambiar de manos cinco o seis veces en solo un año: cada vez que se vende, genera viralidad.
http://www.businessweek.com/articles/2014-02-13/art-flipping-speculators-boost-the-young-artist-market

Anteriormente, el escalafón social del artista lo determinaba el desarrollo gradual, más lento, y por consiguiente más reflexivo que el que corresponde a las condiciones actuales. Con las tecnologías eléctricas el modelo se invierte, al tiempo que ofrecen ubicuidad, la noción de progreso gradual-lineal termina por disolverse. Cuando la velocidad es el principio, todo consiste en manejar el momentum.

Una fauna ágil, en acecho constante, como el 'estrategic advisor' retratado por Saltz on Stefan Simchowitz, the Greatest Art-Flipper of Them All. ...Simchowitz es un productor de Hollywood y el co-fundador de MediaVast, un servicio de licencias fotográficas que vendió a Getty Images en el 2000 por US$200 millones. Simchovitz habla mucho de haber sido el primero en comprar el trabajo de muchos artistas jóvenes que ahora alcanzan grandes precios –mediocridades como Parker Ito, Lucien Smith, Artie Vierkand, Oscar Murillo, y Mark Flood.
http://www.vulture.com/2014/03/saltz-on-the-great-and-powerful-simchowitz.html

Simchovitz, un perturbador casi totalmente en conflicto con el establecimiento artístico. ...Compró 34 pinturas de la candente estrella del mercado Oscar Murillo –cuyos lienzos puden llegar a $400.000 en subasta– por un total bruto de $50.000 a comienzos de la carrera del artista. Pero la real influencia de Simchovitz en el mercado se encuentra online, donde usa sus cuentas de Facebook e Instagram para publicitar a los jóvenes artistas que promueve. ...e inyectar un potente sentido de 'viralidad,' su término favorito, en el mundo del arte. 

La respuesta de Simchovitz en una entrevista con Andrew M. Goldstein explica cómo interpreta 'viralidad':

SS –La alquimia del arte es que no es solo el artista quien produce la obra sino el espectador y la audiencia que esencialmente refinan el arte en estado bruto hacia un producto refinado. Después de 1945 y la destrucción de la Segunda Guerra Mundial vimos la emergencia del mundo del arte de postguerra de una manera muy sistemática: se dio la emergencia de pequeñas galerías, escritores expertos y críticos, académicos, curadores, y pequeños grupos de artistas que llevaron a la expansión del negocio del arte, tanto demográfica como geográficamente. Y sobre un periodo de 60 años, dealers como Leo Castelli guiaron los precios de los artistas hacia un modelo de crecimiento lineal, el valor del arte fue dado por la gente que escribía en los periódicos y en los medios más tradicionales. Luego ocurrió el internet, y tuvimos el browser, y en el 2006 se dio la emergencia de lo que es esencialmente la corriente principal de los medios sociales, y se comenzó a ver la distribución de imágenes y trabajos de arte que comenzaron a expandirse online al tiempo que se veía la rápida expansión de los negocios, porque esencialmente hay mucha menos fricción para el espectador que experimenta la obra de arte. Más gente ve arte, más gente puede consumirlo e involucrarse con el, y lo que es más importante, mucha más gente comenzó a hablar y compartir fotos y describir lo que estaban viendo. Esos post no son en formato descriptivo como una reseña crítica, sino que son explosiones microscópicas (microburst) de crítica cultural que pueden crecer para ser vistos por más gente.

The alchemy of art! ... acomodando astutamente, y sin comillas, el meme Duchampiano: el espectador es quien hace la obra; idea central de El proceso creativo (1957) donde se desglosa el principio: ... el artista no está solo al cumplir el acto de creación pues el espectador establece el contacto de la obra con el mundo exterior descifrando e interpretando sus cualificaciones profundas, agregando de este modo su propia contribución al proceso creativo

Para Simchovitz, no es tanto el espectador quien 'interpreta la obra' sino el comerciante 'alquimista' que transforma la obra plomiza (cualquier cosa) en oro contante y sonante gracias a viralidad contagiosa que las convierte en noticia, en microbursts de crítica cultural. Usted tiene que pensar en cultura como si fuera petróleo enterrado: necesita ser extraido, refinado, y debe ser distribuido. El modelo Paul Getty.

Y cómo se sitúa Óscar Murillo en todo esto?

Cuando vi el trabajo de Oscar Murillo fue inmediato. Nadie lo vio en un comienzo. No puedo explicarlo. ...En toda película de ciencia ficción el tipo que está en la nave tiene un arma laser y el que está en tierra aparece vestido como un campesino medieval. Por qué cree que es eso? pues porque los seres humanos tienen una relación con la tecnología que es bipolar ...Hay una urgencia esencial por librarse de la tecnología y regresar a la tierra hasta el punto de casi adorar la naturaleza... muy poca gente piensa en eso, pero yo diría que lo que hace Oscar Murillo es neo-primitivismo ...Entonces yo busco artistas en esa categoría ahora más que nunca, ya que la tecnología se está acelerando ...Finalmente, en Oscar usted tiene ese artista que se salta todo el sistema.

Como esas personas que se llenan de likes en las redes sociales y les cambia la vida para siempre.

Exclusive access to the very best in emerging, contemporary art. http://www.simcosclub.com/


The Cleaner


... el mugre del que hablábamos antes, bueno, hay mugre por todas partes –New York, Londres, New Delhi– alrededor del mundo entero, de ahí que sea algo democrático. Al menos para mí. http://bombmagazine.org/article/6921/oscar-murillo

Limpiar el mugre, la 'suciedad grasienta' (RAE), es la acción inversa a manchar el lienzo. Mientras el cleaner frota, limpia y desinfecta, ayudado por cepillos, jabones y trapos, el pintor embadurna la tela con trazos que no describen otra cosa que el acto mismo de hacerlo. Limpiar y ensuciar requieren del mismo gesto. El resultado, significativamente, es diferente: en el primero se borra la mancha, en el segundo se deja la huella y el mugre anodino regresa a la tela contaminada de connotaciones diversas.

Su formación académica ajustó las reglas del juego, el contexto, el lenguaje, la gente. Su formación técnica, la iniciación al 'oficio', venía ya incorporada en las labores domésticas de limpieza, frotando paredes y pisos, moviéndose con solvencia sobre las amplias superficies.

Contaminación y desplazamiento resultan de la ubicuidad introducida por las tecnologías eléctricas: todo en el mismo lugar, y al mismo tiempo. Primero fue la fotografía, la diseminación de las imágenes, luego vino el collage, la fragmentación y recomposición de las mismas (Frankenstein, el mito moderno, la hibridación postmoderna). El caso Murillo lo ilustra perfecto.

Mi padre era mecánico en un ingenio de azúcar y mi madre trabajaba en una fábrica de dulces: tuvimos una infancia dulce.

Curioso que haya escogido el apellido de su madre (Murillo) y no el de su padre (Caicedo), un apellido con amplias resonancias sociales en el Valle del Cauca, los dueños de Colombina. Hernando Caicedo Caicedo funda el Ingenio Riopaila en 1927 cuando adquirió la hacienda La Paila.

Extraño, también, que todo lo que hace Murillo suceda en el mismo galpón emblemático, en el espacio galerístico que recupera el ambiente referencial de los primeros 10 años de su infancia, los cuales reproduce e invoca de manera obsesiva en casi toda su obra. En Una Novela Mercantil, galería David Zwirner (2014), 'desplaza' a 13 trabajadores de Colombina a New York para trabajar en la producción de chocmelos, como si su relación con ese espacio fuera una metáfora laboral de la fábrica de Colombina (la patria chica?). Situación un tanto perversa, sobre todo si la comparamos con uno de sus videos, Welcome to the members club (2013), un nombre diciente, prácticamente un comercial de Bon Bon Boom, el producto estrella. https://vimeo.com/62992151

A diferencia de las palabras escuetas que marcan sus lienzos, los nombres de algunas de sus exposiciones y obras refieren historias más complejas: Animals die from eating too much - yoga! Touch me with your greasy hands. The cleaners late summer party. A fulfillment of 18 profound desires. A mercantile novel. Anomalies from a candy factory. If I was to draw a line, this journey started approximately 400km north of the equator... En este sentido, la obra que presenta en la exhibición de graduación del Royal College of Art, I'll take you there, but it doesn't exist anymore (2010-2011), resulta bastante emblemática: un fragmento de piso arrancado de quién sabe dónde. Una balsa flotante rescatando memorias, polvorienta. Una puesta-en-escena donde 'tangibilidad' y 'desplazamiento', sus leitmotiv (life motives), se extienden más allá del oficio pictórico oscilando entre la instalación y el performance.

Patricia Medrano: ¿Colombia está presente en sus obras? 
OM: Colombia es muy diversa. Es muy difícil que esté en mis obras… 
PM: Pero veo a La Paila ahí en esos lienzos… 
OM: Eso es algo micro, no es Colombia, pero de todas maneras fue el lugar que conocí hasta los diez años, se te queda grabado, pero puede ser también un pueblo de Afganistán, no importa. http://www.elpais.com.co/elpais/calibuenanota/cultura/noticias/vallecaucano-gran-protagonista-feria-internacional-arte

En varias ocasiones afirma Murillo que no se considera un artista colombiano. Qué habrá querido decir con eso? Que su identidad terminó escamoteada en el desplazamiento, que ahora es inglés, que el arte que hace no tiene que ver con estas tierras? O que carece de todo sentido declararlo cuando lo que lo confirma se hace patente en sus obras.

Un ambiente mixto donde confronta su identidad a través de toda clase de fricciones y eventos sociales (en eso consisten las exposiciones). El corto circuito entre millonarios ociosos jugando a una especie de bingo elegante organizado por the real thing guy (el chico real), que es lo que pagan por 'contaminarse' en su privilegiada zona antiséptica: experiencia 'real' vs money. Para Murillo, una relación bien ambigua ya que no se sabe muy bien a cuál de los dos mundos pertenece.

Intercourse 3 with Oscar Murillo, 2013

Teóricamente, el que formuló el asunto fue Nicholas Bourriaud en su Estética Relacional de 1998: Un conjunto de prácticas artísticas que toman como teorético y práctico punto de partida la totalidad de las relaciones humanas y su contexto social, más que un espacio privado e independiente. En este sentido, más que el Basquiat, Óscar vendría a ser el Tiravanija colombiano: ambiente familiar, simplicidad mobiliaria, el mismo servicio de catering.

Hasta dónde podrá llegar Murillo en sus confrontaciones sociales? A pesar de su innegable carisma y la naturalidad con que asume su historia increíble (de ahí el subliminal de Basquiat, el casting perfecto), el problema es que no parece contar con suficientes recursos simbólicos con los cuales continuar la película sin tener que repetirse.

Simchovitz lo identifica con el hombre primario, el polo a tierra que vendría a compensar la fantasmagoría virtual en que estamos inmersos. Sin embargo, en su misma voracidad, el modelo capitalista consume las piezas que lo alimentan. La novedad, por sí misma, sucumbre al principio que la instituye, Next!

Tan pronto como una cosa vale algo, es como, oh, ahora tenemos que cuidarla, preservación, conservación... Estoy interesado en hacer obra que no necesite de eso.

No problem, Óscar, en la naturaleza del happening está que todo suceda y enseguida desaparezca.

Untitled (Yoga), 2012, (525. 8 x 477. 5 cms)